20120820215239-carrera-samia-yusuf-omar-pekin-tinvid20120820-0001-3.png

Hoy quiero dedicar este post a una noticia que han dado los informativos hoy.Una historia triste.Se trata de la atleta somalí Samia Yusuf Omar.Supongo que a nadie le sonaba hasta hoy, por lo menos a mi no, pero ahora no me olvidaré, al menos en una temporada.Samia participó en las olimpiadas de Pekin 2008, en los 200m lisos.No batió grandes records, ni siquiera se acercó mínimamente a la ganadora, de hecho llegó última pero ganó mucho más.Venció a los comentarios machistas de sus compatriotas masculinos, que decian que las mujeres que corrian eran indignas y corruptas y dió una alegría a su país (sobre todo a las mujeres) que se olvidó por unos momentos de los pepinazos y matanzas.

En medio de una guerra civil cruenta que lleva años asolando Somalia, y de la que por cierto ni la ONU ni los medios hacen ya eco, Samia entrenaba por las ¿calles? de su ciudad, o caminos más bien, llenos de baches y ruinas,destrozados por el conflicto armado.

No necesitaba centros de alto rendimiento, aún asi logró clasificarse para participar en las Olimpiadas ¿qué no haria si tuviera buenas instalaciones, material y entrenadores?.Eso queria conseguir, pero se quedó en el camino.Al intentar alcanzar tierra europea, para mejorar su prometedora carrera en el atletismo e ir a Londres 2012 murio en una patera.

Me impacta porque a veces no somos conscientes de lo que tenemos, somos soberbios, y no valoramos lo que para otras personas son lujos, y nos quejamos.Algo que nos parece fácil de conseguir, le cuesta un gran esfuerzo a otras personas.Lo que daría Samia por correr en una pista decente, con fisioterapeutas a su servicio, algo normal para los Bolt, Phelps y demás.Ahi queda la reflexión.