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Ahora que acaba el año y comienza el 2015,llega como todas las navidades el balance de lo bueno y malo hecho, los excesos cometidos y los nuevos propósitos para los meses venideros que la mayoría de las veces dejamos a medias o ni empezamos.Pero esta semana,leí dos historias de superación que me dejaron asombrada por la edad de sus protagonistas y la dificultad de sus retos personales.

Una es la mujer de la foto, una superabuela llamada Willie Murphy, que con 73 años y ningún complejo se fue a un gimnasio y se puso a hacer powerlifting, o sea, pesas a lo bestia, en medio  de todos los cachimanes ciclados, con los que se ganó el respeto.Y con 77 ahí está la buena mujer con unos biceps de escándalo y más feliz que una perdiz.Y le importa un bledo lo que piensen los demás, que nadie le diga nunca que no puede hacer algo, que lo deja callado en el sitio con su tesón y fuerza de voluntad.

El otro caso es el de un hombre canadiense que para superar una tremenda depresión, decide ponerse a correr por el gran Cañón y se convierte en un ultrarunner de gran nivel.Con lo que también demuestra que el ejercicio físico es de los mejores antidepresivos y revitalizantes naturales que hay, si se practica con constancia.

A lo que voy, nunca es tarde para hacer algo que te apetezca hacer.Ni la edad ni los prejuicios ni las críticas de los demás deben ser impedimento para ellos.Si estas dos personas pueden,¿por qué tu no? 

Enlaces interesantes (los dos artículos): 

http://www.vitonica.com/prevencion/willie-murphy-la-super-abuela-powerlifter

"Depressions a few moments from 30 miles in the Canyon":

 http://vimeo.com/105194950