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Esta es una historia que me ha llamado la atención estos días por lo tierna y entrañable que es,y lo poco habitual ver este tipo de conductas actualmente y que sea noticia.

Alfred Date, un anciano de 109 años , en Australia, hizo eco del llamamiento de una asociación para salvar a los pequeños pingüinos de los derrames de petroleo que sufrían en el mar y dañaban su cuerpecillo, la Phillip Island’s Peguins Foundation, haciendo con sus manitas pequeños jerseys (o más bien chalequitos) de lana para los animalillos y ayudarlos en su rehabilitación.El programa se llama Knits for Nature.

Y no sólo él, sino que todo un aluvión de personas de la tercera edad se dedicaron a tejer sueters; tanto que la fundación se vió desbordada y tuvo que anunciar que no necesitaban más ayuda ni prendas.

Al final resulta que no eran tan beneficiosos para ellos como pensaban (o eso dicen otros biólogos) pero lo que cuenta es la intención y la ternura de la historia no deja de sorprender hoy en día, entre tanta noticia de estafas,atentados, corrupción y listos sueltos.Es esperanzador ver que existe gente como Alfred en el mundo.Es de esas noticias que te sacan una sonrisa de ternura cuando la lees.Y la verdad, nos enseña a que nunca es tarde para emprender aventuras nuevas, si hay ganas.

Dejo enlaces de la noticia y de la asociación:

http://www.lavanguardia.com/vida/20150217/54427317836/australia-jerseys-pinguinos.html

http://penguinfoundation.org.au/about-the-penguin-foundation/wildlife-rehabilitation/